Yo no buscaba nada. Más bien huía. No quería darle importancia a nadie. No quería dejar que nadie supiera quien soy, quien realmente soy. No me apetecía nada de eso que todo el mundo busca, solo quería pasar por mi camino en silencio, y que no me encontrara el amor.
Y un día apareciste tú, como si nada. Y no le dimos importancia, aunque ahora sé que la tuvo. Apareció alguien con los mismos miedos que yo, alguien que callaba lo mismo, que huía de las mismas cosas que huía yo. Quizás fue eso lo que nos llevó en la misma dirección. Lo que hizo que retrocediéramos un paso por cada dos que avanzábamos, pero que siguiéramos hacia delante. Quizás por parecernos tanto. Porque recorriendo el camino que creíamos nos alejaba de lo que no queríamos, conseguimos todo lo contrario. Porque no es lo mismo huir solo, que huir en compañía. Porque acabó dándome igual a donde estuviéramos yendo, si estaba yendo contigo.
Y es que después de tanto que intenté que no pasara, del miedo que me daba acostumbrarme a ti.. y ahora ni recuerdo el motivo por el que no quería quererte. Porque contigo no encuentro nada malo. Todo lo que me asustaba, lo que no quería en mi vida nunca más, ya no está. Lo que me hizo negarme tantas veces a sentir, esas cosas que una vez dolieron tanto y que no quería repetir.. y contigo ni aparecen, ni siquiera caben entre tú y yo.
No sé como lo haces, pero contigo solo tengo lo bueno. Me haces sentir tranquila. Me calmas cuando yo no sé. Me haces reír. Me haces sentir cuidada e importante. Y por encima de todo, me haces feliz, con lo necesario que es eso para mí. Pase lo que pase, en los momentos más duros que he tenido que pasar, apareces con tu sonrisa y con esos dos besos que siempre se convierten en doscientos, y la vida parece un poco mejor.
Y la verdad es que no me importa si eres mi amigo, mi novio, mi marido, mi amor, o si eres todas ellas. Porque esto no tiene que ver con cómo te llame. No tiene que ver con que seas más o menos mío. Lo que realmente me importa es que eres tú, y que estás aquí. Que alguien como tú, con todo lo que eres, con todo lo que significa eso para mí, está a mi lado. Compartiendo todo esto. Aquí y ahora. Y todo lo demás pasa a un segundo lugar.
Porque yo no buscaba nada. Más bien huía. Pero apareciste tú. Y ya no quiero que te vayas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario