sábado, 17 de diciembre de 2011

Su segundo nombre es Javier.

Por si te pasas por aquí, solo para hacerme una visita y después informarme, me gustaría, que tengas claro que a pesar de que estoy loca, de que nunca tengo las cosas claras y de este amor odioso que traigo por tu culpa, eres de las cosas más importantes que tengo, y que haces que los días sean un poquito mejor porque tú estás en ellos. Hace casi cinco meses que nos conocemos, y como ya te dije, me mantengo en la idea de que tuvimos mucha suerte, o por lo menos, la tuve yo. Suerte porque, en bastantes ocasiones, inconscientemente, has sido lo que no me ha dejado caer. Muchas veces, sin darte cuenta, me has dado justo lo que me hacía falta para ver que no todo es tan malo, en esos momentos en los que yo ya no podía más. También sé que, probablemente, mi vida hubiera sido muy distinta si no te hubiera conocido, y que alomejor yo hoy no estaría donde estoy, pero bueno, de suponer se trata. Por último, aunque sé que odias que te lo diga, GRACIAS, supongo que por todo. Por haber aparecido, principalmente. Pero sobre todo, por haber hecho que día a día, momento a momento y gesto a gesto, haya podido considerar el hecho de habernos conocido, uno de los más importantes.

Por defecto, eso es.

Eres un bipolar. Un inmaduro. Un manipulador. Un mentiroso. Un incoherente. Un cabrón. Me haces rabiar. Me haces enfadar. Me descontrolas. Me vuelves loca. Me haces llorar. Me vuelves gris. No estás cuando me haces falta. Vuelves cuando intento evitarte. Actúas según te convenga. Me utilizas. Nunca tienes claro lo que quieres. Me engañas. Sabes lo que hay, y aún así juegas al "haber que pasa". Me haces apostar demasiado alto para después abandonar la partida. Conoces mis puntos débiles, y no dudas en utilizarlo a tu favor. Sabes las palabras precisas para tenerme donde y cuando quieras, y las dices, sin remordimiento. Me llevas lo más alto que te puedes permitir y luego me dejas caer, sin más. Eres un insensato. Me tienes harta. Tu comportamiento me aburre. Repites una y otra vez el mismo patrón, y yo, ingenua, lo repito contigo. Sabes que estoy aquí siempre, y tú estás cuando te apetece. Todo esto me tiene agotada. Me cansas.


todo lo echaste a perder

Hoy, que no estás aquí, puedo sentir que ya no es lo mismo amar sufriendo así. Sentirme así no vale la pena, enamorar con las manos llenas, saber que no soy tuya. Y corren las horas, tan lentas como gotas, poco a poco. Yo lo presentí, y no tuve valor para detenerlo. Y yo lloraba, y te portabas como todo un cobarde y me cansé.

Y aunque es falso el aire, siento que respiro.

Que te quedarás conmigo una vida entera. Que contigo adiós inviernos, solo primaveras. Que las olas son de magia y no de agua salada, yo te creo todo y tú no me das nada. Que si sigo tu camino llegaré hasta el cielo. Tú me mientes en la cara y yo me vuelvo ciega. Yo me trago tus palabras, tu juegas a un juego. Cuando dices "siento", siento que eres todo, cuando dices "vida", yo estaré contigo. Aunque sea mentira me hace sentir viva.