En el momento en el que ella dijo esa frase me dí cuenta. Ya no soy yo, me he convertido en una cosa de esas normales, de esas aburridas que ven la vida pasar, que ni sienten ni padecen, que se dejan llevar por la corriente. Ha sido un día raro, difícil, no sé como explicarlo. Me siento extraña, mal, diferente, no soy yo. No soy la pesada, gritona, alegre, que se pasa el día cantando, bailando, riendo. No sé quien soy.