Tampoco pido mucho, tampoco quiero tanto. Quiero despertarme con un "buenos días princesa". Quiero que me abrace como si me protegiera de mil y un peligros. Quiero que me mire a los ojos, y no busque mi boca, sino que me bese en la frente. Quiero que me acaricie mientras me mira a los ojos y me dice que me quiere. Quiero que me quite el sitio, pero que seguidamente me coja por la cintura y me siente sobre él. Quiero que no pierda mi mano de vista, que la tenga siempre pegada a la suya. Quiero pasear sin rumbo, sonreír sin motivo, porque es a su lado. Quiero que me lleve en brazos a la cama. Quiero que me coma a besos, y que sepa pasar de lo más dulce, a lo más extremo. Quiero que me diga palabras bonitas. Que me sorprenda. Que me haga llorar con una sola mirada. Que me haga reír. Quiero que me haga cosquillas, aunque las odie, y que nos caigamos de la cama, y acabar lo antes empezado en el suelo. Quiero que se preocupe por mi, y me traiga eso que tanto me gusta al despertarnos en su cama. Quiero que me ponga canciones bonitas, y me las cante entre beso y beso. Quiero que sea él, siempre. ¿Y lo mejor? Tengo todo lo que quiero.
miércoles, 1 de agosto de 2012
agua
"¿Qué esperas de este verano?". Me lo preguntó así sin más, mirándome a los ojos, sin motivo. Pensé en el verano pasado. En lo que esperaba, y no pasó. En lo que no imagine que pudiera suceder, y llegó. Me acordé de los quince veranos de mi vida, y no encontré nada que sobresaliera. O tal vez sí, pero no lo dije. Solo sonreí. Me imaginé un verano perfecto. Con ellas. Con ellos. Con él. Aún así, me faltaban cosas, cosas que no se pueden recuperar. Pero busqué, y encontré momentos especiales en cada rincón de aquel sueño. Me perdí en mis deseos, solo imaginaba, instantáneas rápidas, precisas. Algo me sobresaltó, "¿qué esperas de este verano?", repitió. Me quedé mirándole, confusa, ¿de verdad estamos aquí? ¿De verdad es hoy? Y no pude aguantar, le besé, como siempre, pero como nunca. Típico, y nuevo a la vez. Me alejé, volví a mirarle. "Nada", contesté.
Eternamente.
Es algo extraordinario conocer a alguien a quien abrir tu corazón, y que te acepta como eres. He esperado, lo que parece ser un tiempo muy largo para asumir lo que soy, y contigo, siento que por fin puedo empezar. El tiempo que quiero pasar junto a ti, no se puede medir. Empecemos con un "para siempre".
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