Es como gritar, pero sin que nadie te oiga. Casi te sientes avergonzada de que alguien sea tan importante, de que sin él te sientas como si no fueras nada. Nadie podrá entender cuanto duele. Te sientes sin esperanza, como si nada pudiera salvarte. Y cuando todo termina, y él ya se ha ido, hasta deseas que todo lo malo regrese, para que al menos también puedas tener lo bueno de vuelta.
domingo, 27 de noviembre de 2011
Y el verso cae al alma, como al pasto el rocío.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuanto la quise. Ya no la quiero, es cierto, pero alomejor la quiero. Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque este sea el último dolor que ella me causa, y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites.
Quizás la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites. Ser honesto con uno mismo, centrarse en lo importante y olvidarse del ruido. Quizás la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites. No cegarse con los objetivos, tratar de relajarse y vivir algo más tranquilo.
Dispuestos a todo.
Que bonita estás, cada día más. Tanto que decir, tanto que reír para no llorar. Sé que puedo controlar mis pensamientos, pero no consigo callar el sentimiento, que es libre como el viento. No pretendo que lo dejes todo por mi amor, no te digo que conmigo te va a ir mejor. Solo pido que no ignores a tu corazón, es el único que siempre tiene la razón. He inventado mil razones para olvidarte, he luchado con mis ganas para no llamarte. Y no dejaré de amarte, aunque estés con él.
Y ahora siempre llueve, porque estoy sin ti.
Si ayer tuviste un día gris, tranquilo, yo haré canciones para ver si así consigo hacerte sonreír. Si lo que quieres es huir camina, yo haré canciones para ver si así consigo fuerzas para vivir. No tengo más motivos para darte que este miedo que me da el no volver a verte nunca más. Yo solo quiero hacerte saber, estés donde estés, que si te falta el aliento yo te lo daré. Si te sientes solo, háblame, que te estaré escuchando, aunque no te pueda ver. De tantas cosas que perdí, diría, que solo guardo lo que fue, mágico tiempo que nació un abril.
Totalmente influyente.
La música me ha dado lo que me has quitado tú, supo se mi gran apoyo durante mi juventud, y ahora tu ya no estas y ella es quien guía mi vida, porque ella supo tratarme como me lo merecía. Día tras día fue mi apoyo marcado en un pentagrama y mi autoestima iba subiendo cuando las notas sonaban, aclamaban en escalas dándome la inspiración, para seguir adelante a través de mi canción. La razón por la cual la música es mi vida, solo ella sabe escucharme cuando nadie en mi confía, y a su vez me aconseja con un ritmo instrumental, consigue elevarme al cielo donde yo puedo volar. Yo para ella y ella para mi, la combinación perfecta desde que la conocí. Unidos por el arte de expresarnos fácilmente, me hace ser yo y sentirme diferente.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
