sábado, 12 de noviembre de 2011

Díselo ya.

Dile que ella es tu amor, la única estrella a tu alrededor. Bésala y dile que iluminará todo el camino hasta la eternidad.

Queda menos.

O una decepción, o una sorpresa. Y la verdad, no sé cual de las dos prefiero.

Aquí, al ladito mío.

Ella es mi prioridad. Es todo lo que necesito, la persona perfecta para cualquier situación, para cualquier momento. Es mi mejor amiga, pero en relidad no sabría ni que palabra emplear para todo lo que es, para todo lo que significa. Es una de las personas más importantes que tengo, una de las que están siempre, sin condiciones. Sonará típico, pero es uno de los casos en los que no encuentro palabras para conseguir definir lo que siento, lo que significa para mí. Creo que es la persona más maravillosa y especial que he conocido hasta ahora. Creo que si en algo he tenido suerte, es en habérmela encontrado y en haber empezado esa pequeña amistad que ha ido cada día a más y que se ha convertido en todo lo que es hoy. No somos para nada iguales, creo que hasta podría decir que somos lo más opuesto que hay, pero nos comprendemos siempre, nos complementamos perfectamente. Es la única persona capaz de curar miles de heridas con un pequeño abrazo. La que más me conoce, y la que sabe como llevarme en cualquier situación. Es una gran persona, y como ella hay pocos. Todo el mundo la quiere, y es imposible no encariñarse con ella en apenas media hora, tiene ese pequeño don. Pocas personas tienen la suerte de conocerla a fondo, como es realmente. No le gusta mostrar sus pensamientos y sentimientos así, libremente, le gusta más que su historia pase desapercibida. Pero yo he tenido esa suerte, la de conocerla completamente, la de ser la persona con la que comparte sus ideas, sus sentimientos, y sus confidencias, y me siento una privilegiada. Creo, que de verdad, podría calificarla como la chica perfecta, y estoy orgullosa de que esté aquí, a mi lado, siempre.