jueves, 27 de septiembre de 2012

del 10 al infinito, pasando por el 213

Me haces feliz, no quiero vivir otra vida que no sea contigo. Quiero enredar tus piernas con las mías antes de dormir. Quiero despertarme cada mañana sintiendo tu respiración en mi cuello. Quiero pensar en ti al cerrar los ojos, soñar contigo, abrirlos, y verte. Quiero repasar mi día después de una cena preparada por ti y sentir que ha tenido sentido simplemente porque lo he compartido contigo. Siento que las cosas van a salir bien, si los dos lo deseamos, no puede ser de otra forma. Gracias por quererme, por apoyarme, por aguantarme y desearme, gracias por dejar que te quiera, por dejarme estar a tu lado, por demostrarme lo importante que soy. Gracias por darle sentido a mi vida, por completar mis frases, por dejarme ser tal y como soy, por sorprenderme cada día siendo capaz de hacerme reír. Me gusta saber que podemos olvidar lo que diga el mundo, ellos no sienten lo que nosotros sentimos. Solo tú y ningún otro me ha hecho sentir lo que he sentido. No entiendo cómo te dejé escapar al conocerte.. pero ese no era nuestro momento. Nuestro momento no ha hecho más que comenzar. Estamos empezando, en tan poco tiempo ha pasado tanto. Distancia, sorpresas, tristeza, alegría, desesperación y resignación. Esperanza.. sí, te dejé escapar. Pero sé que ya me has perdonado. Lo siento al recordar nuestro primer tímido beso, tu primer te quiero, nuestra verdadera primera vez. Si pudieras estar en mis pensamientos, aunque estás bastante cerca de hacerlo, entenderías que una vida no alcanza para demostrarte cuanto te amo. Quiero seguir en tu vida eternamente, formar parte de ella, seguir ayudándote a sentir fuerzas para superarlo todo, sintiéndonos orgullosos el uno del otro. Sabes que tenemos una misma dirección, con un mismo camino. Sé que no te gusta que lo diga, pero tú le das sentido a mi vida, una vida que sin ti no tendría sentido. No estoy feliz, soy feliz. No te vayas, no te alejes, te necesito cerca. Te quiero, te amo.. te imagino.

"Sabía que estaba inmensa y absolutamente enamorada de él"

Unos se llevan la fama y otros el provecho. Mientras la juzgas por lo que tú dices que hace, todo lo que hace gira a tu alrededor. Mientras le reclamas por como actúa y lo que piensa, solo piensa en ti. Mientras le recriminas por su forma de ser, no te das cuenta de que ella es lo que ves y nada más, que te es sincera, transparente, que no sabe mentir, que siempre te lo cuenta todo, que no se guarda nada. Y tú, callas. Presumes de no hacer esas cosas, con un "¿si fuera yo que pensarías?", cuando efectivamente, eres tú, pero no lo dices. A las espaldas está mucho mejor. Encima, lo haces de forma que no se te pueda reclamar. Efectivamente, podrás jurar y perjurar que no está mal, pero es mucho más de lo que tú soportarías, o soportas. Y en el fondo, no le importa, me lo ha dicho, le da igual. No sabe como, ni por qué, sigue detrás de tuyo, y yo no puedo hacer nada para abrirle los ojos. Te tiene idolatrado, y probablemente, lo que le demuestras y dices, tu forma de ser con ella, haga que lo merezcas. Pero ella no sabe, como yo, quien eres cuando se da la vuelta, cuando la dejas en casa y corre a escuchar vuestras canciones y a dibujar corazones con vuestra fecha. No sabe, que mientras ella sueña con la próxima vez que la beses, tú te dedicas a preparar presas, sin atacar por supuesto, pero a tenerlas a todas contentas. Y ahora, esta que está aquí, rezará porque algún día llegues a aquí y leas esto, te des por aludido, pienses un poco, y te des cuenta de lo que tienes al lado. Porque como leí no hace mucho, un verdadero caballero le da celos a otras de su novia, no a su novia de otras.