"Cada día me despierto mucho más enamorado, arrepentido de al tenerte no haber valorado, lo más hermoso que el señor me haya regalado, tu amor, tu compañía y el apoyo que me has dado. Y siento que en el fondo no viví el momento, pensando en el mañana, acumulando sufrimiento. Perdiendo los detalles morían tus sentimientos, y bien que me decías que algo en ti estaba muriendo. Pero yo estaba ciego y no alcanzaba a ver que tú estabas sufriendo por intentar comprender porque no te miraba, porque no era el hombre aquel que decía que tus ojos eran viajes para él. Me toca a mí, ahora empieza mi guerra, y a veces me dan ganas de abandonar esta tierra. Pues no me queda nada nena, tu me completabas, y ahora me refugio en el pasado donde si estabas. Escúchame, deseo tu felicidad, que vivas una vida plena llena de humildad, que encuentres a tu príncipe y que sepa valorar que mirarte a los ojos es como poder volar. Yo donde quiera que esté recordaré, que te amo con locura , no pierdo la fe. Lo mío es tan inmenso que con ello moriré, esperando el momento de tenerte aquí otra vez."