lunes, 5 de diciembre de 2011

6, azul, 7, amarillo, 9, violeta, 10, naranja

-Necesito un motivo para olvidarte.
+Pero yo no quiero que me olvides.


Que querías formar parte de mi vida decías, venga ya.

He reído solo para hacer creer a la gente que soy feliz. He llorado hasta que se me agotasen las lágrimas. He perdonado lo imperdonable. He tenido, tengo y tendré a las mejores personas a mi lado. He querido como nadie. He sacado fuerzas de donde no las había. He tenido el valor de construir un futuro que sé que jamás se cumplirá. Me he comportado como una niña chica solo para que vieran que todavía hay algo de inmadurez dentro de mí. He sido el pañuelo de lágrimas de los que se han derrumbado, y en muchas ocasiones he sido yo la que se derrumbaba. He llamado por teléfono solo para que se acordaran de que existo. Me he hecho la sorda para no oír lo que no quería escuchar, y la ciega para no ver lo que sabía que me iba a doler. Me he tragado muchas veces el orgullo, para no perder a esas personas importantes. Me he guardado cientos de lágrimas para parecer fuerte y he fingido momentos de locura para hacer creer que todo sigue bien. Y hoy, he sido capaz de levantarme, mirar al frente y seguir adelante. ¿Por qué? Porque he aprendido que la vida se compone de momentos, buenos y malos, y la mejor manera de pasar los malos es sacar fuerza, valor, y una sonrisa, aunque sea la sonrisa más falsa del mundo.

Liquida, renueva.

-Jode ver fotos de cuando has sido feliz con alguien y darte cuenta de que solo te queda eso, fotos.
+Las fotos no son malas, lo malo es aferrarse a ellas. A veces es mejor borrarlas y dejar espacio para otras nuevas.

Hazme un mapa porque contigo me pierdo...

Tus palabras nunca van acorde con tus actos. Dices cosas que nunca cumples y juras cosas que nunca demuestras. Haces cosas que según lo que me has dicho horas antes no tienen sentido y haces cosas que días anteriores juraste que nunca harías. Dices que las cosas son de una manera, pero acaban siendo de otra. Me cuentas cuentos que a los dos días a ti mismo se te han olvidado. Dices, no haces. Haces, no dices.

breaking dawn


Ninguna medida de tiempo contigo sería suficiente. Para empezar, que sea para siempre.

¿Cuánto daño más tiene que hacerte para que te des cuenta?

Yo también tengo problemas, todos tenemos problemas, y no por eso me acuesto en una cama eternamente. Piensa en el problema, ¿tiene solución?, aunque tu creas que nunca se va a solucionar, ¿tiene una solución posible, lejana, improbable, la tiene? Pues entonces visualiza la solución, visualiza tu vida sin esos problemas. Ahora piensa: "pronto", sonríe, y levántate de esa puta cama.