viernes, 21 de octubre de 2011

Decisiones, deciciones..

Nunca he sido de tomar decisiones. Generalmente solo decido sobre lo que tengo claro, y dejo que lo demás, lo complicado, lo más difícil de decidir, se vaya ordenando solo. Pero sé que hay que tomarlas, que no puedo dejarme llevar, y dejar que las decisiones de otros marquen mi camino. Es complicado. No es entre uno y otro, es entre quien debería ser y quien soy.

Si tú no estás.

Si no estás, me traiciona el subconsciente. Si no estás, me descubro de repente nombrándote, y me siento tan pequeña. Si no estás, te deseo en tu camino lo mejor, que unos nuevos brazos te den el calor que en los míos no encontraste. Ojalá pudiese odiarte, ojalá fuera tan fácil olvidarte. Ojalá que tengas suerte, ojalá no duela tanto no verte y los días me hagan mucho más fuerte.

Eterno despistado.

Hoy, que distinto es el salón, del que ayer nos escuchaba, hablar sobre la vida y el amor que me robó, un atardecer de plata, un capricho de algún dios, que te desdibujó. Debes saber, que lo intenté, pero olvidaste que te amaba.