Me contó que se pasaban conmigo, pero que a la cara nada, que no hacían más que sonreírme, que la gente así le cansaba. Que él sabía que yo era buena persona, que ellos no podían conmigo, y por eso no me atacaban cara a cara... Podría haberme enfadado, haber gritado, haberles llamado y decirles las cuatro cosas que alguien debería haberles dicho hace mucho, pero, ¿para qué? Si total, han demostrado que están muy por debajo de lo que yo pensaba y esperaba de ellos. Total, yo sé muy bien quien soy, lo que soy, y como soy, así que no tengo nada que demostrar.
