domingo, 21 de febrero de 2016

Recuerdo de un verano

Casi sin querer, la vida
casi sin querer, el tiempo
y de repente tú,
y casi sin querer, nosotros.
Apareciste de la nada y trajiste todo,
hiciste temblar todo, 
tocaste todo, cambiaste todo.
Me miraste durante toda una noche,
 y yo decidí mirarte toda una vida.
Amor de verano, amor de otoño,
amor de invierno y de mi vida.
Te tengo bien adentro, 
a pesar de todo, y de todos.
Tú me enseñaste que algunos amores no mueren,
no caducan, no se acaban,
no entristece recordarlos, se mantienen siempre vivos.
Y el nuestro es uno de ellos,
grande, inmenso, real y para siempre.
Tengo tantas cosas guardadas para ti, para nosotros.
Tengo sonrisas, que solo tú has podido y podrás ver.
Abrazos,  combinación tu piel, mi piel.
Besos de buenos días, y de buenas noches por si el día no fue bien.
Un domingo, que seguramente convirtamos en mil más.
Y un recuerdo de aquel Julio, que tengo aquí guardado y que podremos revivir.
Y al llegar el verano, elegirte de nuevo a ti, una y otra vez.
Mi amor de verano,
de todos y cada uno de los veranos de mi vida.
Guardaré cada momento, para poder compartirlo contigo,
y dejaré mi puerta siempre bien abierta
como dice Maldita Nerea, para cuando quieras volver.