lunes, 9 de julio de 2012

Play..


Cerré los ojos. Solo cerré los ojos y esperé. Me he vuelto tan cobarde cuando se trata de él. Y llegó. Y me quedé quieta, paralizada. Todo quedó en silencio, menos mi corazón, él tenía mucho que decir. Él seguía el ritmo, porque era SU ritmo, el que tanto había echado de menos. Él, que había permanecido engañado, habló por mi, por todo lo que llevaba tiempo callando, y por lo que ahora no había podido expresar. Y cuando llegó a su fin, todo volvió a su lugar. Volví a mirar esa foto, a escuchar esa canción, a vivir esa vida,  y mantuve callado al corazón.

dime de qué presumes, y te diré de qué careces

Estás intentando pisar a las únicas personas que 
estuvieron siempre a tu lado sin condiciones, a 
las que te han visto pisar a las espaldas a todas esas personas a las que ahora les sonries. Chica, te estás equivocando. Quien juega con fuego, se puede quemar.