Para que cuando te pases por aquí, no pienses que soy una amargada y voy en contra del mundo. Que lo que escribo te deja en treinta y tres, que estoy media loca. Esta entrada va dedicada exclusivamente a decirte que te quiero, mucho no, muchísimo. Sin adornarlo más, sin decirte todas las pasteladas que te digo a menudo. Sin explicaciones y sin motivos, solo te quiero. Pero recuerdalo muy bien: mucho no, muchísimo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario