martes, 21 de agosto de 2012

Pausa.

No soy perfecta, nadie lo es. Aún así vivo bien, o eso creo a menudo. Aún así, me va todo bastante estable. Aún así, noto las lágrimas deslizándose por mi cara mientras mis dedos impulsan una a una cada tecla. No encuentro el por qué a nada de esto. Al destino. A cada panorama que me ha tocado vivir, soportar. ¿Por qué todo esto? ¿Por qué a mi? No tengo respuestas, nunca las he tenido. Aún así no las he buscado. Aún así nunca me ha extrañado. Y ya me lo dijo él una vez.. "tu problema es que nunca estás conforme, nunca tienes suficiente, no consigues ser feliz". En cierto modo, puede que tenga razón. Me creo una persona feliz, ahora más que nunca, pero, ¿por qué sigo sintiéndome incompleta? ¿Por qué no consigo alcanzar ese punto en el que todo esté en orden? ¿Sabes?, hace tiempo esto era mucho peor. La historia se repetía día tras día, una y otra vez. En mi cabeza no paraban de girar uno sobre otro cada uno de los recuerdos que he vivido, los recuerdos que me han empujado poco a poco por cada uno de los caminos de mi vida. Que me han llevado a ser una completa desconocida incluso para mi misma. Nunca he tenido claro que quiero, de donde vengo, a donde voy... Deberías saber que conmigo todo es así de complicado, me conoces bien. Y aunque me duela, aunque me trague día tras día como me consumo por dentro, como se va apagando la llama, sigo aquí. ¿Qué soy fuerte? No lo creas, no es así. Simplemente sé apartar las cosas, tengo las manos bastante ligeras, sé soplar los problemas, alejarlos unos metros, ganar tiempo. Y ahora me paro y me pregunto, ¿tiempo para qué? Si aún así, repito, me estoy consumiendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario