El problema de todo es que solemos sufrir mas por lo que suponemos que pasa, que por lo que realmente sucede. No pienses por él, ni por ella, y menos por ellos. Déjate llevar, como si nadie fuera a hacerte daño nunca, como si la posibilidad de salir mal de esto no existiera. Vive, besa, ríe, todo lo que te apetezca. No analizes, y no apures situaciones que realmente no son necesarias. No te hagas daño a ti mismo, que ya bastante se encarga la vida de hacerlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario