jueves, 6 de septiembre de 2012

20 de abril.. del 90

"Cada día me despierto mucho más enamorado, arrepentido de al tenerte no haber valorado, lo más hermoso que el señor me haya regalado, tu amor, tu compañía y el apoyo que me has dado. Y siento que en el fondo no viví el momento, pensando en el mañana, acumulando sufrimiento. Perdiendo los detalles morían tus sentimientos, y bien que me decías que algo en ti estaba muriendo. Pero yo estaba ciego y no alcanzaba a ver que tú estabas sufriendo por intentar comprender porque no te miraba, porque no era el hombre aquel que decía que tus ojos eran viajes para él. Me toca a mí, ahora empieza mi guerra, y a veces me dan ganas de abandonar esta tierra. Pues no me queda nada nena, tu me completabas, y ahora me refugio en el pasado donde si estabas. Escúchame, deseo tu felicidad, que vivas una vida plena llena de humildad, que encuentres a tu príncipe y que sepa valorar que mirarte a los ojos es como poder volar. Yo donde quiera que esté recordaré, que te amo con locura , no pierdo la fe. Lo mío es tan inmenso que con ello moriré, esperando el momento de tenerte aquí otra vez."

No hay comentarios:

Publicar un comentario