Mientras una sala entera de cine está metida de lleno en la película, se me acerca al oído y me dice su comentario estúpido, el que tiene reservado, el que sabe como responderé. Me agarra las manos antes de llegar a tocarle. Soy muy previsible. Y me mira a los ojos, y él sabe lo que siento, y yo sé lo que siente él. Y me besa, sin importarle quien está uno, dos, incluso tres asientos más allá. Como si fuera el último. Se separa. "Te amo.. pero es igual eh". Bobo, eres bobo. Pero yo te amo más eh.
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