martes, 3 de enero de 2012

he cambiado tanto, empezó diciendo

Tenías que haber conocido a la de antes. La de antes no se sabía doscientos nombres, con sus respectivas caras perfectamente memorizadas, de gente que no significa nada en su vida. La de antes ignoraba a la gente, no le importaba el ruido, hacía lo que quería, sin pensar en las consecuencias, y la de ahora, siempre piensa en más de una persona antes de dar un paso. La de antes no tenía miedo a que las cosas salieran mal, siempre iba con paso firme, y si algo salía mal, lo volvía a intentar, o lo dejaba de lado, pero sin darle importancia. La de ahora magnifica todo, y siempre va con ese miedo a fallar. Tiene perfectamente clasificadas sus decisiones y metas importantes, y sean o no mejores para ella, no puede dejarlas de lado. La de antes pasaba del mundo, o más bien, desconocía de que iba todo, y eso la hacía vivir sin miedo. La de ahora, tiene mil quinientos un miedos. La de antes se consideraba especial, o diferente, única en su especie, aunque no lo fuera, ella se veía así. Ahora es una más de las diferentes, de las que han terminado siendo todas iguales. Ahora ella se siente una de tantas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario