sábado, 17 de diciembre de 2011

Su segundo nombre es Javier.

Por si te pasas por aquí, solo para hacerme una visita y después informarme, me gustaría, que tengas claro que a pesar de que estoy loca, de que nunca tengo las cosas claras y de este amor odioso que traigo por tu culpa, eres de las cosas más importantes que tengo, y que haces que los días sean un poquito mejor porque tú estás en ellos. Hace casi cinco meses que nos conocemos, y como ya te dije, me mantengo en la idea de que tuvimos mucha suerte, o por lo menos, la tuve yo. Suerte porque, en bastantes ocasiones, inconscientemente, has sido lo que no me ha dejado caer. Muchas veces, sin darte cuenta, me has dado justo lo que me hacía falta para ver que no todo es tan malo, en esos momentos en los que yo ya no podía más. También sé que, probablemente, mi vida hubiera sido muy distinta si no te hubiera conocido, y que alomejor yo hoy no estaría donde estoy, pero bueno, de suponer se trata. Por último, aunque sé que odias que te lo diga, GRACIAS, supongo que por todo. Por haber aparecido, principalmente. Pero sobre todo, por haber hecho que día a día, momento a momento y gesto a gesto, haya podido considerar el hecho de habernos conocido, uno de los más importantes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario