Nunca he sido de tomar decisiones. Generalmente solo decido sobre lo que tengo claro, y dejo que lo demás, lo complicado, lo más difícil de decidir, se vaya ordenando solo. Pero sé que hay que tomarlas, que no puedo dejarme llevar, y dejar que las decisiones de otros marquen mi camino. Es complicado. No es entre uno y otro, es entre quien debería ser y quien soy.
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