lunes, 24 de octubre de 2011
28 de julio de 2011.
Él es diferente, y lo sabe. Y yo también lo sé, pero sigo en el mismo sitio. Como si rechasara cualquier cosa que sé que es mejor para mí. Sabe tanto como yo, que le quiero, muchísimo, se podría decir que le quiero desde que le conocí, pues en poco tiempo supo ganarse todo lo que muchas personas en años no han conseguido. Sabe escuchar todas las tonterías que suelto por mi boca, y suele echarme la bronca por ser tan pesimista. A menudo me hace enfadar, me hace llegar a un punto de rabia sobrenatural, y luego sabe hacer que se me pase con unas pocas palabras. Le he fallado un par de veces, y creo que todavía, en cierto modo, no he sabido perdonármelo. Tampoco he sabido, o he podido, darle todo lo que se merece, que es bastante. Pero un día, llegamos a la conclusión de que lo único que puede hacer que todo esto se ordene y que yo sea independiente de lo que ahora mismo no me deja decidir, es el tiempo. Por ahora, me tengo que conformar con ver que pasa, pero no dudes, nunca, que te quiero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario